Ya salvaste alguien hoy?
Tres números y el botón verde. Solo eso. Cuatro clics, que ni siquiera hacen ruido. Solo cuatro movimientos con un dedo de la mano pueden salvar a alguien hoy en día. Eso lo separaba de conservar una vida en el mundo. Había sacado el celular del bolsillo antes de que el ruido termine, antes de que los vidrios hayan quedado quietos en el piso. Pero se detuvo. Miró los alrededores. Nadie. Solo el, su teléfono y una persona que acababa de atravesar un vidrio y caer del cielo. Casi al unísono que terminaron de aterrizar lo s vidrios empezó a lloviznar. Se alejó unos pasos y levantó la mirada. Un edificio de tres pisos, completamente vidriado con ventanales amplios conectados unos a otros. Solo faltaba la primer ventana del primer piso. Justo por encima de donde había caído la persona que ahora se encontraba quieta en la vereda. Completamente quieta. Dentro del edificio no se veía nada. No era tarde pero estaba oscuro. Se encontraba a mitad de cuadra y no podía...